jueves, 1 de enero de 2015

Roscas y entuertos - Uno -

Uno

El "Chicho" Salvo se encontraba tomando la siesta en su chacra de Capilla del Señor, luego del enorme atracón y asado típicos y consuetudinarios pre y post Fiestas de Navidad y Fin de Año, junto a su mujer "Nené" Dugès. Eran las 4 de la tarde del Primero de enero cuando suena el teléfono.
Nené que estaba leyendo una revista de diseño, se levanta y toma el teléfono.

- Hola?
- Nené? Soy Luisa. Feliz Año. ¿Está Chicho por ahí? 
- Feliz año igualmente para vos. El Chicho duerme la siesta, como siempre.
- Despertalo, tengo que hablar con él, contesta Luisa.
- Bueno. Dame un minuto. Debe ser algo importante.
- Sí, lo es, le contesta Luisa.

Chicho Salvo en el pasado había sido diputado provincial, subsecretario de Desarrollo y Acción Social en todos los gobiernos peronistas y hoy era Asesor en las Comisiones de Justicia y Defensa del Senado nacional del partido oficialista.
Luisa Yañez era la Jefa de la bancada del oficialismo en Diputados.

- Hola Chicho. Feliz Año! Sorry por despertarte de tu siesta, pero tenemos que vernos, le dice Luisa.
- Gracias Luisa. ¿Para cuándo querés que nos veamos? Ya estamos en vacaciones.
- Querido Chicho. Necesito verte hoy, cuanto antes. ¿Sí? Estoy a 10 minutos de tu chacra. Somos casi vecinos.
- ¿Ahora? Bueno....Dale, venite para acá y tomamos unos mates. Trae facturas.
- Hecho, Chicho. En 15 estoy por ahí.
- Te esperamos Luisa. Besos.

A los quince minutos estaba Luisa en la chacra de Chicho "La Escondida".
- Qué linda tenés la casa Nené. Te felicito. Yo no tengo tanto tiempo para ocuparme de esos detalles. Tenés unas bellas pinturas. Son tuyas? le dice Luisa
- Unas son mías y otras de Chicho.
- No sabía que Chicho le gustaba el arte. Siempre se aprende algo nuevo. Qué interesante..Ah, Nené traje las facturas pero tengo que hablar con Chicho en privado.

Chicho y Nené se miraron y suspiraron. Se podría leer en sus facciones "Esto es algo serio".

- Bueno Luisa, vamos a mi despacho. Nené trae café para los dos y 2 mediaslunas para mí. Vos querés algo, Luisa?
- Café negro y dos brownies.
- Ok chicos, en un rato se los llevo.
Cierra la puerta y se va.

- A que viene todo esto Luisa?
- Leíste el Diario Chicho?
- No. Hoy no hay diarios.
- Bueno, lo sé. Digo por internet, pero veo que vos estás un poco alejado de eso. Voy al grano Chicho, es una noticia del interior, de Neuquén.
- Ah...no tengo idea de qué se trata, contestó Chicho.
- Te refresco la memoria Chicho. ¿Te acordás que hace unos años me pediste un favor para tu ahijado? Se trataba de un nombramiento en la Justicia Federal. ¿Recordás?
- Si. Lo recuerdo pero no es mi ahijado, es mi sobrino. Y al final, no pasó nada. A él no lo nombraron.
- ¿Cómo que no? Nombramos al Titular, el acuerdo en el Senado fue unánime y nuestra Presidenta firmó el decreto de nombramiento.
- Sí, en eso estás en lo cierto. Pero mi sobrino no ingresó a ese Tribunal que jamás fue constituido y quedó en la nada. Deberían hacer algo Ustedes al respecto. Es algo que viene hace años, tres o cuatro años. Ya ni me acuerdo. Mi sobrino estaba muy contrariado al respecto y sobre todo luego de la reforma que Ustedes hicieron, que nos dejó fuera de la cancha.
- Bueno Chicho, eso fue una interna y estaba el tema de el Diario, la Corpo. Eso relegó y sepultó otros temas, pero nunca nos olvidamos de los "compañeros de lucha" como vos. Ahora...por lo que sé tu sobrino es de la oposición.
- Luisa, no volvamos al pasado. Mi sobrino no militó nunca, esta ahí como si fuera socio de Boca Juniors, va a a ver los clásicos, nada más. (risas)
- (Risas) Voy al grano. Te traje una copia de el Diario, Léela mientras me como unas brownie que tienen una pinta...Hmmm....riquísimas, le dice Luisa
- Chicho se ajusta los anteojos para leer y empieza a leer la nota aparecida en un periódico de Neuquén. 
- Luisa, esto era archisabido, fue una "cama", cosa de provincianos contra un porteño y vos sabés bien de lo que te hablo. 
- Pero vos lo impulsaste Chicho a ese "porteño". Y ahora...tenemos un problema, un pequeño problema. Para eso estoy acá Chicho, sino no vendría a verte el primero de enero a tu chacra.
- No sé en que te puedo ayudar Luisa.
- ¿Hace cuánto nos conocemos Chicho? Militamos juntos, vos fuiste casi uno de mis mentores en los setentas, me presentaste a todos los compañeros que luego liquidaron los milicos, me hice Montonera casi por vos. Llegué incluso a amarte Chicho.
- Gracias por esos recuerdos de militancia. Pero esos tiempos idílicos ya pasaron. Hoy estamos a fin de mandato y como sabés estoy en la "vereda de enfrente". Somos amigos y lo seguiremos siendo, Luisa.
- Le tenemos que dar un "corte" a la situación Chicho. Necesito ideas. Vos debés ayudarme. Tenemos una "laguna legal".
- Más que laguna, Ustedes tienen un Océano. A ver...dejáme pensar....Creo tener la solución. Bueno, más bien sé quien tiene la solución. Es mi sobrino. Siempre me ha ayudado pero nunca lo pude colocar. De hecho, es un genio, arma lo que quieras...Pero, esta vez, Luisa....sí o sí lo tienen que designar donde sea, aunque sea hasta el final de este mandato.
- Dalo por hecho ese nombramiento. Sabía que me salvarías Chicho. ¿Lo podré conocer a tu "sobrinito" alguna vez?
- Ya lo vas a conocer. Pronto. Pero está pasando por un duelo por la muerte de su padre.
- Ah...cuánto lo siento, envíale mis respetos. Y ese "pronto" incluye la solución a nuestros problemas, Chicho? ¿El va a arreglar este asunto?
- Sí. Lo va a arreglar y no es la primera vez que lo hace "ad honorem".


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