Dos
Luego de hacer un recorrido de 9 hoyos par 3 en el Driving Range, ambos hombres se despidieron.
El empresario le dijo al Marino:
-La pasé muy bien como siempre Beto. Y tuvimos una charla muy interesante. Me gustaría continuar nuestras charlas como cuando éramos cadetes. ¿Porqué no le decís a Lidia que venga con tus hijos al campo, este fin de semana y así podemos seguir hablando?
- ¿A cuál campo Alex, a Santa Cruz? Es muy lejos para nosotros, dijo el marino.
- No querido Beto. Acá nomás tengo uno, en San Antonio de Areco. Dale, veníte con tu familia y de paso no sólo vas a degustar la mejor carne for export de Argentina, sino que tus hijos van a poder andar a caballo, jugar al polo si quieren con mis hijos. Como antes Beto, como siempre lo hicimos. Conservemos esta amistad tan antigua. Démosle un respiro a nuestras vidas tan complejas, respiremos con los aromas de la Naturaleza. Lo que veo ¿es un sí?, dijo el empresario.
- Ok, Alex. Combinamos en la semana y nos vemos allá.
- Hecho. Ni tenés que manejar, te mando una Van con chofer.
- Blindada, supongo.
- (risas) Por supuesto, no quiero que te secuestren (risas)
- (risas) Era un chiste Alex.
Se dan un fuerte abrazo y se van. El empresario en su Vento fuertemente custodiado y el marino en un Passat provisto por la Armada sin custodia.
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