sábado, 3 de enero de 2015

El Coronel que no pudo ser General - Dos -

Dos

Luego de hacer un recorrido de 9 hoyos par 3 en el Driving Range, ambos hombres se despidieron.
El empresario le dijo al Marino:

-La pasé muy bien como siempre Beto. Y tuvimos una charla muy interesante. Me gustaría continuar nuestras charlas como cuando éramos cadetes. ¿Porqué no le decís a Lidia que venga con tus hijos al campo, este fin de semana y así podemos seguir hablando? 

- ¿A cuál campo Alex, a Santa Cruz? Es muy lejos para nosotros, dijo el marino.

- No querido Beto. Acá nomás tengo uno, en San Antonio de Areco. Dale, veníte con tu familia y de paso no sólo vas a degustar la mejor carne for export de Argentina, sino que tus hijos van a poder andar a caballo, jugar al polo si quieren con mis hijos. Como antes Beto, como siempre lo hicimos. Conservemos esta amistad tan antigua. Démosle un respiro a nuestras vidas tan complejas, respiremos con los aromas de la Naturaleza. Lo que veo ¿es un sí?, dijo el empresario.

- Ok, Alex. Combinamos en la semana y nos vemos allá.

- Hecho. Ni tenés que manejar, te mando una Van con chofer.

- Blindada, supongo.

- (risas) Por supuesto, no quiero que te secuestren (risas)

- (risas) Era un chiste Alex.

Se dan un fuerte abrazo y se van. El empresario en su Vento fuertemente custodiado y el marino en un Passat provisto por la Armada sin custodia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario