viernes, 2 de enero de 2015

El Coronel que no pudo ser General - Uno -

Uno

Hubo un Coronel que no pudo ser General. Primero un gobierno civil lo mandó al exterior como agregado militar porque constituía una "amenaza" para el país. Luego regresó y lideró un alzamiento militar que le costó al Ejército no sólo su desprestigio total sino su vaciamiento; las unidades militares se transformaron en shoppings y el país se quedó sin poder de ataque y defensa. Las que quedan son "custodiadas" por una empresa de seguridad española.

Ese era el tema que abordaban dos señores sentados cómodamente en sillones Oxford en un piso céntrico del barrio de Retiro en Buenos Aires.

- Hoy este asunto no le importa a nadie, dijo el hombre canoso de saco azul marino cruzado con botones dorados.
- En parte es cierto lo que decís. El asunto es que a los medios tampoco le ha interesado el tema y están ahora preocupados por otras cosas, por saber quién será su próximo jefe, contestó el otro hombre de mediana edad, de traje y chaleco negro, estilo Armani con gemelos de oro con sus iniciales grabadas.

Estos dos hombres eran respectivamente, un alto oficial de la Armada en actividad y un importante empresario local, el único billonario del país.

- El Coronel se equivocó. Ya era "vox populi" que no iba a ser ascendido. La noticia había salido hasta en The Guardian y en alguna prensa local. Y si pretendía avanzar con su idea alocada, generaría una de las crisis más importantes en la cadena de mandos nunca vista en el país. Y así ocurrió, no sólo terminó en la cárcel sino que el Ejército fue diezmado y después nosotros sufrimos de rebote las consecuencias, dijo el Marino.

- Pero los medios callaron la verdad, porque no les convenía. El presidente les dió todo, cosa que no hizo ningún gobierno militar. Después colocaron y sacaron a un presidente como si tal cosa. Fue el primer golpe de estado en democracia hecho por civiles, contestó el empresario.

- Hablas casi como Lesca, ¿sos él? dijo el Marino. (risas)

- Esas son locuras de Salim. El inventa cualquier cosa a esta altura y ¿quién le compra ahora sus libros? Es más se venden más sus Flores que esta "paparruchada" de estos últimos años y aparte, se contradice. Nadie le puede creer, se ríen de él. Salgamos de acá, sigamos la charla en el Driving Range que nos queda cerca si querés, le contestó el empresario.

- Dale, ese ejercicio me viene bien. No sabés hace cuánto tiempo estoy en tierra y casi ni me muevo. Estamos parados desde los embargos de Griesa.

- Este país ya da para cualquier cosa. Falta que derriben la estatua de Colón y la reemplacen no por esa Azurduy sino por la del Che Guevara (risas)

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