Cuatro
Al cabo de tres meses de negociaciones, acordamos un precio base por todas las propiedades. Charly se quedaría en su departamento y en compensación recibiría una suma de dinero que cubriría sus necesidades por varios años, si es que su administración fuera eficiente.
Cuando cobro Charly, me dio las gracias y sus hermanas se levantaron sin saludarme y con un odio visceral que se percibía a miles de metros. Son gajes del oficio. A todos no se puede contentar todo el tiempo y alguien a veces tiene que perder y otra tiene que ganar. Aunque aquí fue una cuestión de Justicia. Charly no pedía nada que no le correspondía, sólo su legítimo derecho de percibir como heredero parte en los bienes de la sucesión de su madre.
Al poco tiempo me enteré que Charly empezó a despilfarrar el dinero.
Una vez me llamó, pasado un año y me invitó a su departamento para que viera el taller.
- Mire Doctor. Aquí está todo el dinero que recibí. Lo invertí en herramientas de trabajo e hice el curso en Joyas. También compré plata 925. No se olvide, es la mejor.
- ¿Y te quedaste sin nada de efectivo?
- No. El efectivo está en los metales. La plata cotiza bien. Cuando necesito, vendo. Y si mal no creo en un par de años, va a superar al dólar.
La cuestión es que como todos saben la plata descendió, nadie realiza trabajos en plata 925 porque suelen ser muy caros. Hoy se utiliza acero quirúrgico para las joyas y bijouterie que es lo que más se vende. Pero él vive feliz. Es artesano y trabaja en una de las tantas ferias de Buenos Aires, como siempre lo quiso y creo que seguirá hasta el fin de sus días en esa actividad, de feriante, viajando a ferias del interior del país. Una vida un tanto bohemia y de ropas descoloridas.
Cada uno elige su manera de vivir.
Me queda una última frase de él. Me dijo la última vez que lo ví:
- Yo camino mucho Doctor. Uso Caterpillar. Son las más caras, pero me duran todo un año.
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