miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mix en Buenos Aires

Después de casi 10 años sin vernos ni tener comunicación, Mix se apareció en Buenos Aires.
Me llamó con un nombre supuesto y yo no reconocí su voz. Tragué el anzuelo.
Era octubre de 2011 y lo cité cerca de la Galería Larreta.
Cuando salgo de la Galería, detrás de esos anteojos oscuros y de ese sombrero, estaba Mix.
Otro Mix, un Mix de película. 
Se lo veía bien, vestido impecablemente.
Ya estaba en Buenos Aires desde hacía varias semanas. Yo no sabía.
Después de tanto tiempo que había pasado, todo lo que habíamos vivido y yo sin saber que él estuviera aquí...sentí un sabor amargo. Claro, ya tenía otros amigos. Así pasa con la vida.
Bien adelante Mix, en buena hora amigo. Es tu hora. Maldito infeliz, decía por mis adentros.
Mejor es no mirar el pasado. Veamos qué tenemos ahora.

- Tanto tiempo Mix sin verte. Me has dado una alegría y ese Michael Attwell, eras tú al final.
- Sí y tú no te diste cuenta.
- Caí en la red. Me atrapaste Mix.
- Ya sabés que estoy en la TV, tengo mi programa de radio, fm, en fin, soy toda una estrella. Me casé y tengo un hijo. Tú me conociste cuando yo no tenía harina, ni un cobre. Cuando no era nada.
- Así es. No eras nada (más bien, eras mas que ahora, mucho más Mix, una lástima que la fama se te haya subido a la cabeza), eras pobre. Pero vivimos momentos muy buenos. ¿Recuerdas los asados en La Aurora? Si...ya es tiempo pasado. Y nunca más volverá. Pero ya que estás aquí, te invito a comer.
- No tengo mucho tiempo, Tano. Tengo un evento en Puerto Madero.
-  Pero Mix así como a nadie se le niega un guaro en Veragua, un amigo nunca niega la invitación a comer una pizza y charlar un poco Mix. Hace mucho tiempo que no sé nada de vos.
- Bueno, Tano. Vayamos.

Fuimos a Los Inmortales, donde era habitué hacia años, comimos pizza de muzzarella con fainá, desconocida por Mix, y bebimos con Coca Cola.
Inusual, muy inusual en nosotros, en toda nuestra historia. Debimos haber bebido con cerveza o moscato al menos. Pero la historia cambia.

Me despedí de Mix aquel día, llovía, me tropecé y caí. Estuve 6 meses sin poder caminar.
Es el día de hoy que sigo recordando ese fatídico 8 de octubre.

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