Y es para nosotros, un Final de Año sin Papá, el primero.
Ni que hablar del dolor que aún siento por la pérdida repentina de papá, aun sabiendo que su situación era grave, que su organismo no daba para más y casi estaba por cumplir 90 años.
No pudo ser posible. Dios se lo llevó y ya no está más con nosotros.
Su ausencia se hace notar todos los días.
La muerte de papá es doble, era mi padre a quien amaba y a la vez mi confidente. Con él podía confiarle todo lo que me sucedía hasta lo más íntimo, sabiendo que lo dicho no iba a ser nunca revelado ni deslizado imprudentemente, como lamentablemente ocurre con amigos y con parejas.
Mix decía que a las mujeres no debía decírselo Todo.
Pero el amor supera a la razón y terminamos cayendo en la trampa. Cuando esa relación termina, los secretos salen a la luz y se hacen públicos.
Hoy ya no confío en nadie de la misma manera en que confiaba en Papá.
Papá ha muerto.
Murió mi Supremo Confidente. Mi Consejero.
Como me dijo hace unos días un cliente "Te cortaron las piernas". Más que cortarme las piernas, perdí muchas esperanzas y sueños. No sé si exactamente las perdí, pero algo en mi interior se resquebrajó. En ese aspecto, nada será igual. Perdí su amor incondicional, su afecto, su presencia, su mirada dulce y cariñosa, su apoyo en los momentos más difíciles cuando mi vida corrió peligro de muerte. El estuvo allí, en todo momento, dándome ánimos para sobrellevar ese duro trance y la rehabilitación que demandó varios años.
Luego vino su debilitamiento físico al que acompañé hasta el final.
Querido Papá. Que Dios te de el descanso eterno y que brille para tí, la Luz Perpetua y que algún día pueda reencontrarme contigo en el Paraíso Celestial.
Oggi, domani e sempre...
Mi Mancherai
Tutta la vita
PaPa
Chau Papá
Nunca te olvidaré
Siempre vivirás en Mí
Toda la vida
Chau Papá
Nunca te olvidaré
Siempre vivirás en Mí
Toda la vida