sábado, 25 de julio de 2015

Augusto Domenico, el Hijo del Vicepresidente - El Encuentro

Era sábado y Olecram esperaba a Augusto en su residencia El Remanso.

Al mediodía sin custodia apareció Augusto a bordo de un Audi R8 Spyder. Tocó el timbre de la residencia y las puertas majestuosas se abrieron, llevándolo por un largo camino bordeado de éxoticos árboles a la residencia de Olecram que lo esperaba.

- He venido a verlo Señor Sutram por encargo de mi padre.
- Podés llamarme si prefieres Olecram.
- OK.
- Bueno, entonces pasemos. La vista de Augusto quedó paralizada frente a la inmensa residencia poblada de alfombras persas, de un mobiliario exquisito que jamás había visto en ninguno de los grandes hoteles de Europa a donde iba con su padre junto con el séquito presidencial. Ni tampoco ningún político amigo de su padre vivía en una residencia de tales características. Esto es otro mundo, pensaba en sus adentros Augusto, este hombre sí que sabe vivir.

- Permítime si puedo tutearte Olecram. ¿Vos sos un Príncipe o un multimillonario desconocido que vive oculto de la "vidriera del poder"?
- Olecram se río. Hay algo de eso, prefiero la tranquilidad al mundo de los rascacielos, aunque cada tanto voy a Buenos Aires a uno de mis edificios en Puerto Madero...pero cada tanto; a esta altura, prefiero delegar los asuntos más generales, diría "administrativos" en CEO´s eficientes.
Pero no has venido a El Remanso a tener una entrevista conmigo sobre cuestiones mundanas.

Empezaré por una pregunta. ¿Deseas beber algo? ¿Whisky, whiskey, tequila, vodka, sake?
- Preferiré un whisky, ése que veo por allá que dicen que bebe la nobleza inglesa.
- Ah, el Royal Lochnagar ¿solo o con hielo?
- Solo. Se degusta mejor que "on the rocks". Yo no le veo mucho sentido tomar algo tan exquisito y elegante con hielo. .
- Comparto tu mismo opinión, Augusto.
- Me conocen como Gus. Prefería que me diga así.
- Gus, bien british.
- ¿Inglés?
- Claro Gus es el diminutivo inglés de Augusto.
- Recién me entero.

- Bueno Gus, ya que nos vamos conociendo ¿quieres fumar algo? ¿Algún puro o quizás opio?
- ¿Opio? ¿Aún se fuma?
- Claro, como en todas las residencias inglesas de la India. No te olvides que mis ancestros son de aquella región. Podemos si así lo deseas, ir a la sala de opio que está acondicionada tal como en el siglo XIX y en eso prefiero mantener las tradiciones puras que para mí son sagradas. Te advierto que se fuma de a poco. Pero fumaremos un rato y después iremos a reposar, lo que Ustedes conocen como la "siesta".

Fueron a la sala de opio donde un lacayo preparaba el opio diluyéndolo y calentándolo, filtrándolo hasta evaporar todo el agua.

Una vez que se evaporó todo el agua Sutram dijo "el famoso escritor ingles Thomas de Quincey dijo una vez algo muy instructivo: El placer causado por el vino va siempre en ascenso y tiende a una crisis, tras la cual desciende; el del opio, una vez generado, se mantiene estacionario durante ocho o diez horas".
Nosotros no vamos a exagerar...así que siguiendo una vieja tradición persa he mandado diluir el opio con Napoleon endulzado...Verás qué rico es. Seguramente jamás volverás a probar algo así en tu vida, salvo aquí y en algún otro lugar de La Medialuna de las Tierras Fértiles.

Yo primero lo probaré y luego de algunas inhalaciones de unos cinco minutos, lo harás tú, una sola vez querido Gus, fuma suavemente como si fuera un gran elixir, con él llegarás a tocar el Cielo si te lo propones...pero eso será más tarde...aún no. Es como si fuera un "rito de iniciación" y para eso estás aquí Gus.

Sutram comenzó con las inhalaciones del opio, que duraron casi un cuarto de hora. Se inhala, se espera un rato como un acto de relajación y se vuelve a realizar ese procedimiento una y otra vez, en silencio, con el suave murmullo de una lira que una sabia mano ejecuta en algún lugar de la residencia, pareciendo que esos místicos efluvios transportaran a lejanos países de Oriente a miles de años.

Luego de terminar con sus inhalaciones le paso la otra pipa a Gus.

Gus inhaló despacio tal como se lo dijo Sutram y se recostó sobre un cojín de seda y dijo "Esto es el Paraíso".

miércoles, 22 de julio de 2015

Augusto Domenico, el Hijo del Vicepresidente - Preliminares

- Lo sé Olecram. Sé que no sos psiquiatra ni psicólogo ni médico. Pero confío en vos, en tu gran capacidad de liderazgo para salir de situaciones extremas. ¡Es mi hijo, te lo pido por lo que más desees Olecram, haz algo por él!, dijo el Vicepresidente.
Menuda tarea le acometía a Olecram...tratar con el hijo de un vicepresidente "problemático" con ataques de ira incontenibles, adicción a todo tipo de drogas y por el "chapeo" tan común de ser hijo de alguien importante en una sociedad que como la  nuestra, otorga más que impunidad.

Olecram pensaba porque ya estaba de hecho en vacaciones de invierno, pero en breve vendrían las PASO presidenciales en su país. Tampoco podría decirle que no a un antiguo amigo.

Volvería a Buenos Aires a pesar de estar en las islas Koh Phi Phi Don.

domingo, 19 de julio de 2015

El difícil arte de hacer memoria en un país sin memoria

Hagamos memoria, entonces.

"En San Luis decir la verdad tiene un costo elevado".



El informe de 1997 afecta a las provincias de  Jujuy, La Rioja, San Luis, Santiago del Estero, Tucumán, Neuquén y Tierra del Fuego.


Etcétera de Etcétera...

Y las situaciones siguen sin solución de continuidad por los siglos de los siglos.

Lo más grave de todo esto es que no tenemos una justicia que no es independiente y sin Justicia estimados, no hay República.

miércoles, 8 de julio de 2015

5 bocas para alimentar

El que aquí relata no le guarda ningún afecto ni odio. Es la misma sensación que se tiene por una ameba.
Uno de sus esclavos decía jocosamente y no sin cierta razón "Donde un peso vale dos".
Ramírez había ido a verle por una gestión. Una de sus empleadas recibió el dinero.
Después le dijo a su jefe:
- Ramírez vino por la gestión del departamento.
- Cuánto le cobraste?
- 1500 pesos.
- Debiste hablarle cobrado 2000 pesos.
- Cómo 2000?
- Da lo mismo, 1500 que 2000. Y guardó el dinero en el cajón. Después vemos, le dijo.

A la semana siguiente llamó Ramírez y a la otra semana. Pasaron meses.
- Llamó Ramírez.
- Y qué quiere?
- Llamó por la gestión.
- Pero qué ganas de joderme! Estoy muy ocupado.
- Hace más de 3 meses que dejó el dinero..
- Bueno, la semana que viene. Y decile que necesito más por los sellados.
- No existen sellados.
- No importa, inventálos.
- No sé...
- Mira nena. Vos querés cobrar el sueldo, no?
- Sí, me debe 1 mes y medio.
- A vos nunca te alcanza nada. Y lo hago por tu bien. Pero, es fácil si querés cobrar tu sueldo, cobrále a Ramírez 500 más, así yo la semana que viene te pago. Todo aumenta y no doy abasto.
Al rato..
- Ya está el trámite del Doctor Martínez.
- Por fin! Bueno, llamalo. Y decile que debe...hmmm....2000 pesos.
- Pero si ya le pagó?
- Yo no le di recibo...así que para mí no pagó. No nos pagó. Total no le hace nada 2000 pesos. Porque me miras con esa cara? Tengo 5 bocas que alimentar!

Pasaron los días y Florencia, su secretaria, no se presentó a trabajar.
- Y Florencia, le preguntó el Doctor Hausburguer al "Ñata" su fiel colaborador.
- Hoy no vino.
- Hace 3 días que no viene! La voy a rajar. Ves Ñata es siempre como yo te digo, no se puede confiar en la gente.
Timbre.
- Doctor, es el Correo. Es para Usted.
- Decile que suba.
- Que es esto?!! Un telegrama laboral!! dijo encolerizado el leguleyo.
- Es Ud. Enrique Hausburguer?
- Sí. Soy yo.
- Firme aquí.
- Pero mirá vos la muy "turra" me mandó un telegrama a Mí! A ver que dice...¡¡¡qué!!! Quiere que le pague 400 mil pesos!
En el día del Juicio Final será! Pero quién se cree que es !! Ya mismo le contestaré.

Pasaron los días y llegó la mediación.
- Ñata me voy. No estoy para nadie. Tengo mediación laboral por Florencia. Lo voy a ganar. Vas a ver.
- Sí Doctor.

Al día siguiente, Hausburguer le dijo al Ñata.
- Llamalo al Dr. Martinez, decíle que venga. Que tengo que hablar con él. Si puede ser hoy, mejor.

A las pocas horas llegó el Dr. Martínez.

- Hola querido Alberto. Hace mucho que vengo pensando en vos...en todo lo que te pasó, le dijo Hausburguer.
- Yo prefiero no recordarlo, Enrique. ¿Y Florencia?
- Ya no trabaja más conmigo. Me quedé con el Ñata, es más fiel.
- Que raro? Pasó algo?
- Sí, me afanó. Me hizo un juicio laboral y por mi reputación celebramos un acuerdo...
- Y vos pagaste?
- Estoy pagando...es una suma algo "salada". Y con todo lo que hice por esa mujer!! Mirá como me trató! Más de 15 años trabajando juntos...una desgracia, Alberto.
- Ya lo creo...y más teniendo 5 bocas para alimentar.
- Jajaja se rió Hausburguer. Sabés cuáles son esas 5 bocas? Bueno, mis 2 hijos y mis 3 perros.
- Y Alejandra, tu mujer?
- Ella no cuenta más...está internada, se volvió loca. Pobrecita.
- Qué barbaridad!
- Sí, pero mejor que fue así por los chicos...Bueno, te debo una disculpa.
- (Alberto pensaba en los 3 mil pesos)
- Tengo algo para vos. Abrió el cajón y sacó un fajo de cien billetes de 100 pesos.
- Y eso qué es?
- Bueno...te acordás del departamento que me diste para vender?
- Uff eso fue hace 5 años. Lo vendiste? Que suerte amigo, con las pocas ventas que hay hoy día.
- Lo vendí hace 4 años... Esta es tu parte....Pero vos sabés que no doy abasto, no tengo tiempo, con lo que te pasó y tengo 5 bocas para alimentar.

La Trompeta

Doña Sara era lo que podría decirse una matrona, una mujer hacendosa como las de antes. Cocinaba, zurcía, limpiaba, lavaba, planchaba, hacía las compras. Nunca tuvo personal doméstico. Su vida transcurría plácidamente. Durante largos años hacía muñecos, los mejores fueron los de la Pantera Rosa, que se vendían muy bien. Vinieron tiempos mejores cuando su marido encontró el "curro" de ser "bagayero" en Miami durante los años de la inflación galopante de los 80s. Llegados los 90s de vivir en un minúsculo departamento apretujados como sardinas, ella con su marido y los 2 hijos, se mudaron a La Paternal a un pisito sobre la Avenida Juan B. Justo. Tiempo después su marido se enfermó, le agarró un ACV y quedó tumbado sin articular palabra entendible durante 3 años. Cada dos por tres lo internaban. Cierta vez Doña Sara cansada de esa situación le zampó un cachetazo en la Clínica Güemes que casi lo desnuca. Al poco tiempo, su marido al que apodaban "Negro" murió. Ella colocó sus cenizas en su cuarto y le hablaba a las cenizas todos los días. "El siempre me habla y me contesta", decía la pobre Sara a su amiga. Su ira in crescendo la trasladó a su amiga octogenaria como ella, la única que le quedaba, la maltrababa todos los días, hasta que su amiga la "Nena" murió. Sara me maltrata, me dice cosas feas, que estoy loca, confiaba "Nena" a sus íntimos y lloraba amargamente. A un año de la muerte del "Negro" murió también su última amiga "Nena". Un día sonó una trompeta. Sara pensó que eran por los festejos de Carnaval y quiso asomarse al balconcito francés. No llegó, su cuerpo se desplomó. Cuando la encontraron, su boca estaba torcida, las cenizas esparcidas por la casa y en el azucarero con el que se disponía a tomar el té.